Crónica 8: Alberto Bravo Cruz, alcalde por un año.

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Tan solo un año en ejercicio como alcalde estuvo Alberto Bravo Cruz. En su proclamación como primera autoridad, durante la sesión efectuada el 18 de mayo de 1947, se autodefinió como “un representante obrero dentro del municipio que estaba dispuesto a poner toda su energía y entusiasmo al servicio de la Comuna”. Pese a su breve paso, alcanzó a encadenar un número interesante de obras, fundamentalmente en el área de la educación y la infraestructura vial.

Mérito suyo fue la construcción de una escuela primaria en Santa Ana de Chena. Ubicada frente al fundo El Bosque, ocupaba un tramo de 30 metros de frente por 60 metros de fondo, terreno donado por don Carlos Ossandón. Constaba esta escuela de 2 salas para estudios, más una pequeña salita habilitada para policlínico. Fue este un proyecto levantado para reemplazar a una vieja establecimiento del sector, la escuela n° 304, descrita como precaria, carente de luz, sin entablado en el piso y sin servicios higiénicos.

Pensando en el flujo de pasajeros que se desplazaba a lo largo de Maipú y hacia Santiago, mandó a construir una garita de refugio para los vecinos que esperaban locomoción. Fue ubicada en el cruce de Avenida de los Pajaritos con Camino a Melipilla.

En el ámbito del agua potable, dispuso la construcción de dos estanques de agua potable, ubicados al costado del retén Cerrillos. Se trataba el primero de un estanque subterráneo de 400 metros cúbicos, además de un estanque elevado, con capacidad de 640 metros cúbicos. Se agregaba a ambos una bomba que entregaba 17 litros por segundo, ampliada a 32 litros por segundo. Obra que demandó un costo cercano al millón y medio de pesos.

El 13 de julio de 1947, y por iniciativa exclusivamente suya, inauguró frente a la parroquia la primera plaza de juegos infantiles de la comuna, la que paradojalmente antes de ser presentada oficialmente por la autoridad ya había sido utilizada por un grupo de niños que, a primera hora y haciendo caso omiso al frío y la neblina del amanecer, no esperaron en hacer uso de columpios y balancines.

El alumbrado público fue también un aspecto prioritario de su gestión. La población Buzeta se vio beneficiada por este mejoramiento, al igual que el sector de Las Rejas, al que además le fue instalado un paso de agua.

El arreglo de caminos asomó como otra faceta de su gobierno. Las calles Centenario y San Martín fueron prácticamente rediseñadas, realizando además el cierre de varias propiedades, dando facilidades de pago a los vecinos para adquirir ladrillos. Lo mismo ocurrió con la Avenida Chile, mientras que el sector de Pedro Aguirre Cerda hasta camino Mirador experimentó el levantamiento de soleras y veredas.

Negociaciones entre liberales y conservadores determinaron su salida del sillón alcaldicio en 1948, para ser sucedido por José Luis Infante. Precisamente el aludido, en la jornada de proclamación de Bravo Cruz, había hecho uso de la palabra, deseándole el mayor de los éxitos y dedicándole las siguientes palabras, extraídas del Evangelio de Mateo: “Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, que lo demás os será dado por añadidura”.

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