Carta abierta a nuestra iglesia local, patrimonio nacional (*)

En el inicio de su discurso en la catedral, ante el mundo religioso, el Papa Francisco, hacia el final del segundo párrafo de su discurso dice:   “No existe el selfie vocacional, no existe. La vocación exige que la foto te la saque otro. ¡Qué le vamos a hacer!”

El Papa, está en esta jornada más cercana al mundo de la fe, frente a  sacerdotes, religiosos, religiosas, consagrados, consagradas y  seminaristas. Por ello su relato, es orientador, por ello les llama a no olvidar que el evangelio es un camino de conversión, pero no tan solo de los otros, sino les dice también de nosotros.

Francisco habla a los suyos  como el líder que asume los momentos de la iglesia, con plena conciencia  de sus tribulaciones, debilidades y complejidades lo que de modo alguno impide su exhortación a una renovación de sus comunidades en el encuentro con una iglesia que reconoce sus dificultades, pero que el Santo Padre las eleva a un sentido de misión renovada cuando señala “

 

Una Iglesia con llagas es capaz de comprender las llagas del mundo de hoy y hacerlas suyas, sufrirlas, acompañarlas y buscar sanarlas. Una Iglesia con llagas no se pone en el centro, no se cree perfecta, sino que pone allí al único que puede sanar las heridas y tiene nombre: Jesucristo.   y en su mensaje al mundo religioso, con claridad Francisco Primero, dice   “Veo con cierta preocupación que existen comunidades que viven arrastradas más por la desesperación de estar en cartelera, por ocupar espacios, por aparecer y mostrarse, que por remangarse y salir a tocar la realidad sufrida de nuestro pueblo fiel.” 

En nuestra comuna de Maipú, recibimos al Papa Francisco, en la explanada del Templo Votivo, donde miles de jóvenes, le esperaron, corearon su nombre, mostraron su alegría en la fe, en cánticos, en alabanzas, con banderas, con una recepción cálida, llena de afecto y compromiso en las palabras de jóvenes que le dieron la bienvenida.   En el camino hacia su ubicación en el  templo, salió al paso del Santo Padre, la alcaldesa Cathy Barriga, en un gesto fuera de protocolo que dada su informalidad era esperable, y mientras saludaba al público, con poco reverencial atención de la figura del Papa, se puso para la foto junto a su hijo y su siempre sonriente marido, que obturaba la cámara para este recuerdo familiar.

Hace unos meses atrás en el mismo Templo, con la excusa de un acto religioso en su nave principal, mientras se cumplía con este rito en la casa del Señor, en las afueras (al interior del templo) camionetas de seguridad ciudadana distinguidas por sus colores amarillo y azul, al igual que vehículo de propaganda del candidato Joaquín Lavín, marido de la alcaldesa.

En la administración del ex alcalde Vittori,  se utilizó la explanada del Santuario Nacional de Maipú como escenario de diversos shows  populares de dudosa calidad artística y hasta una incipiente fiesta con aroma a cerveza.

Al parecer, nada ha cambiado de una administración a otra

Se viene a la memoria las palabras del Papa, en pasajes citados de su discurso en la catedral, y es ése discurso en particular porque allí interpela y guía a la comunidad religiosa, y en ese sentido debiera la comunidad religiosa maipucina interpelar al padre rector de la basílica Santuario Nacional Templo Votivo, para que devuelva  a este lugar la opción de una iglesia , que al margen de los aportes económicos del municipio, siga estando al servicio de sus fieles y especialmente de los  que más lo necesitan, y como dice Francisco primero, porque  ellos  tienen la dignidad para sentarse en nuestras mesas, de sentirse “en casa” entre nosotros, de sentirse familia (en su iglesia)

Será difícil para el Padre Rector, resistir la banalización que la autoridad política,de diverso signo partidario  hizo y hace de cada acto de fe, cultura, educación y otras manifestaciones de la sociedad local, pero se podría aprovechar esta ocasión, esta visita y mensaje del Santo padre para atender  lo que claramente le expresó a sacerdotes y consagrados:   “Veo con cierta preocupación que existen comunidades que viven arrastradas más por la desesperación de estar en cartelera, por ocupar espacios, por aparecer y mostrarse, que por remangarse y salir a tocar la realidad sufrida de nuestro pueblo fiel.”

Que  la casa del señor, no se convierta en una llaga más de corrupción y mal uso, y sirva a los fines del evangelio, no importa si esto significa renunciar a la Caridad o limosna de los administradores políticos de turno, la fe, también  puede brillar a la luz de muchas velas.

Crédito de Imágen: www.disidentes.net   

(*) Carta enviada por devotos católicos maipucinos

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