Un empujón para los pequeños emprendedores

Hoy en Chile hay un millón de emprendedores que esperan microcréditos productivos (según cifras de la Red para el Desarrollo de las Microfinanzas). El problema es que sólo 125 mil personas reciben estos recursos. Por esta razón, el desafío está en aumentar la cobertura de este tipo de financiamiento.

Muchas veces, los microcréditos productivos son el único mecanismo que tienen los pequeños empresarios para continuar con sus negocios. Si bien, los emprendimientos les permiten mantener a sus familias, pocas veces tienen la oportunidad para reinvertir en sus proyectos y hacerlos crecer. Este es uno de los caminos por los que se fomenta el círculo vicioso de la exclusión y la desigualdad en Chile.

En Fondo Esperanza estamos comprometidos con ampliar el impacto de los microcréditos productivos. Desde 2002 buscamos apoyar a pequeños emprendedores a través de un servicio microfinanciero integral, que complementa el financiamiento con capacitación y promoción de redes de apoyo. Está comprobado que la capacitación y las redes son dos elementos que contribuyen a bajar la desigualdad en un país que requiere urgentemente de un cambio de paisaje social.

Hoy apoyamos a 85.000 emprendedores desde Arica a Chiloé. Nuestra meta es llegar a 100 mil antes de finalizar este año. Por esta razón buscamos contagiar y motivar a los pequeños empresarios para que apuesten y hagan crecer sus negocios. En Fondo Esperanza podremos darles todo el apoyo que necesiten para que puedan desarrollarse como microempresarios, lo que a su vez permitirá mejorar las condiciones de vida en sus familias y en sus comunidades.

Sobre el autor:
Mario Pavón es Gerente General del Fondo Esperanza


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