Colegio Los Bosquinos: Una verdadera educación de calidad, impartida por su comunidad escolar.

Colegio Los Bosquinos: Una verdadera educación de calidad, impartida por su comunidad escolar (*)

Entre los días 14 de Octubre y 27 de Noviembre, todos los establecimientos educacionales del país son evaluados por el SIMCE: “…en el año 1988, se instaló en el sistema educativo chileno una evaluación externa, que se propuso proveer de información relevante para su quehacer a los distintos actores del sistema educativo. Desde 2012, Simce pasó a ser el sistema de evaluación que la Agencia de Calidad de la Educación utiliza para evaluar los resultados de aprendizaje de los establecimientos, evaluando el logro de los contenidos y habilidades del currículo vigente, en diferentes asignaturas o áreas de aprendizaje, a través de una medición que se aplica a todos los estudiantes del país que cursan los niveles evaluados. Además de las pruebas referidas al currículo, también recoge información sobre docentes, estudiantes, padres y apoderados a través de cuestionarios. Esta información se utiliza para contextualizar y analizar los resultados de los estudiantes en las pruebas Simce.” (Véase más en http://www.agenciaeducacion.cl/simce/que-es-el-simce/).

Uno de los tantos colegios de nuestra comuna ha persistido regularmente en los resultados desde el año 2009, en las disciplinas de lectura y matemáticas (4° básicos), cuyos puntajes se establecen en los siguientes rangos: 271 – 293; y con una superación de logros, entre un 41.5% – 41.7% de nivel adecuado (véase último SIMCE año 2013 en http://www.simce.cl/ficha/?rbd=25042). Es decir, estamos hablando del Colegio Los Bosquinos, ubicado en Av. Olimpo #0650; dirigido por la Directora, Sra. Regina Valdivia Ramírez, el Sr. Jefe de Unidad Técnica Pedagógica, don Pedro Burgos Bravo (véase en la fotografía), y el Departamento de Inspectoría General, doña Sara Troncoso Guerrero.

Los constantes logros se deben especialmente a “una preparación constante desde el inicio del año escolar, cuyas estrategias las aplican los profesores; particularmente enfatizamos: que es necesario recordar los contenidos de años anteriores, pero que éstos a su vez no sean cansadores para nuestros alumnos, sino que hemos construidos modos didácticos, como por ejemplo: Talleres de Jornadas Alternas con grupos pequeños (15 a 20 alumnos por sala). No obstante, los niños no están obligados a concurrir al espacio de aprendizaje que entregamos, sino que los padres voluntariamente envían a sus hijos, ya que confían en un posible desarrollo de capacidades cognitivas de su pupilo.” Comentó en primera intervención, el Jefe de Unidad Técnica Pedagógica, el Sr. Pedro Burgos Bravo.

Sin embargo, el SIMCE en la actualidad se ha convertido en una utilidad viciosa y exclusiva para la selección de establecimientos por las familias maipucinas; por lo tanto, hoy los padres visualizan por lo general un colegio con resultados académicos imparciales, perdiendo el sentido de la educación, y que a su vez, los apoderados no logran escoger una institución que construya valores sociales de formación continua, como muy bien lo expresa el gran Paulo Freire en la siguiente cita: “…convivir con la cotidianidad del otro es una experiencia de aprendizaje permanente.” (Véase en “Por Una Pedagogía de la Pregunta” Ediciones Siglo XXi. Argentina. 2014. p. 12.). Por lo cual, se aprecia notablemente que la búsqueda del aprendizaje no está en mí, sino mejor dicho está en el aprendizaje del otro, porque la sencilla razón de compartir, premiará y pondrá a prueba mis conductas y mis comportamientos; es de explicar, que una educación de todos es parte de la formación básica de dos vidas en un sentido mínimo.

En segunda instancia, nos comentó el Sr. Pedro Burgos: “Nosotros aceptamos el SIMCE como una evaluación más, pero que a su vez es muy uniforme en aspectos cualitativos, porque el SIMCE es transversal en su ejecución, tanto en los aspectos socio-económicos y socio-culturales de los establecimientos. Por ejemplo: el SIMCE se aplica de igual medida para los colegios que no tienen recursos, como también para los colegios que sí los tienen en gran austeridad. Por ende, el SIMCE es importante para comprobar de cómo estamos consigo mismo.
Y de hecho, estamos muy agradecido de la comunidad escolar, ya que nuestro hermoso colegio es por tercera vez excelencia académica, y no tan sólo por el SIMCE, sino por un trabajo bien elaborado que se ha mantenido en estos años, principalmente por nuestros apoderados.”

En síntesis, el desarrollo cotidiano en las aulas, no tan sólo depende de lo que realice el profesor frente a sus alumnos, sino del apoyo consistente de los padres que generan lazos de enseñanza y aprendizaje en sus casas, el mundo privado, el mundo del núcleo familiar. Es aquí el punto de partida para que exista una calidad de educación, una calidad en que las evaluaciones pasan a una segunda instancia, en que los problemas de recursos pasan a una tercera etapa, y que los reclamos y quejas de los apoderados no comprometidos pasan a un cuarto nivel deplorable. Por lo tanto, es de inferir que el trabajo educacional colaborativo entre los maestros, los alumnos, los apoderados y los directivos tienen que desarrollarse mediante lazos de enseñanza y aprendizaje efectivos, a través del diálogo y de cómo éste se expresa en las personas para solucionar los problemas que deben enfrentar los pequeños y gigantes maipucinos. En sí, el colegio Los Bosquinos está caminando a grandes pasos en calidad de educación.

francisco Díaz
Acerca del autor :Francisco Díaz Céspedes

Actualmente Cursando Magíster en Filosofía de las Ciencias. Universidad de Santiago de Chile.
Magíster en Ciencia Política. Universidad Tecnológica Metropolitana.
Profesor de educación General Básica Con Mención en Educación Tecnológica y Lenguaje y Comunicación.
Licenciado en Educación. Universidad Tecnológica Metropolitana.