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  • ZENOBIO SALDIVIA Y FRANCISCO DÍAZ LANZAN NUEVO LIBRO:  “LECTURAS DE EPISTEMOLOGÍA”

    ZENOBIO SALDIVIA Y FRANCISCO DÍAZ LANZAN NUEVO LIBRO: “LECTURAS DE EPISTEMOLOGÍA”

    Imágen : Dr. Zenobio Saldivia Maldonado Y Mg. Francisco Díaz Céspedes

    Bajo el sello editorial de Bravo y Allende Editores, el destacado académico de la Universidad Tecnológica Metropolitana ( UTEM) Dr. Zenobio Saldivia Maldonado especializado en la investigación  epistemológica y la historia de las ciencias ,junto al profesor e investigador Francisco Díaz Cépedes  Magister en Filosofía de las Ciencias de la Universidad de Santiago de Chile ,publican el libro “Lecturas de Epistemología”

    Sabemos que Zenobio Saldivia Maldonado y Francisco Díaz Céspedes, son intelectuales chilenos que desde Santiago, siguen aportando en el mundo de la difusión de la historia de la ciencia, tanto de Chile como de Latinoamérica.

    Ahora nos sorprenden, que a pesar de los tiempos complejos por la pandemia COVID-19, con un nuevo título “Lecturas de Epistemología”. Disciplina que estudia los principios, fundamentos y métodos de la ciencia conocimiento.

    Resaltando el valor de este texto, el Dr. Walter Cornejo Báez ,( Decano del Colegio de Psicólogos del Perú, Consejo Directivo Regional, Ica, Perú) ,escribe en el prólogo:

    Lecturas de Epistemología», podrá motivar el aprendizaje de nuestros universitarios basado en los presupuestos teóricos “de la ciencia de las ciencias”, cuyo estudio y análisis reflexivo, los llevarán a tener a la vez ideas nuevas, buena información y buena técnica de trabajo, porque como dijo el físico teórico estadounidense Robert Oppenheimer: “Investigar significa pagar la entrada por adelantado y entrar sin saber lo que se va a ver”.

    Los autores ,esta vez, destacan en su obra las recientes corrientes epistemológicas contemporáneas, tales como: el falsacionismo de Popper, el modelo de los Programas de Investigación Científica de Lakatos, el Positivismo, las Revoluciones científicas de Kuhn, o la idea de “obstáculos epistemológicos” de Bachelard, entre otras, que hoy están en boga en el medio académico.

    También queda de manifiesto una comprensión de la epistemología como una expresión más del trabajo filosófico orientada al análisis de los problemas y conceptos relacionados con el método y la investigación científica en general; esto es, como una ciencia que analiza a la ciencia.

    Consultado el Dr. Saldivia con respecto a este nuevo libro, acotó:

    “Estimamos que este texto puede ser de utilidad a los estudiantes, psicólogos, cientistas sociales, y profesionales interesados en estudiar la génesis y evolución de la ciencia, y ayudar a comprender como se gesta el pensamiento científico y a visualizar el rol del investigador en su búsqueda del conocimiento”.

    Mientras que el maipucino Díaz Céspedes afirmó que “el trabajo específico de la epistemología, apunta al estudio de los conceptos utilizados en la ciencia, tales como la estructura discursiva de las disciplinas científicas, sus nociones de objetividad,  de  verdad, de falsedad o de confiabilidad, o la idea de progreso científico, entre tantas otras. De modo que este tipo de lectura podrá orientar a los estudiantes de filosofía y a los universitarios y académicos en general.

    Esperemos que con este granito de arena, pueda contribuir a la universabilidad del conocimiento y de la cultura.”

    El libro puede ser adquirido gratuitamente en: investigacionespeip@gmail.com  y en: zenobiomedios.com

    Acerca del autor

    Camilo Montalbán Araneda es, Profesor y,Magister en Historia de Chile ( Universidad de Chile).Magister en Educación Universidad de Playa Ancha.

     

     

  • A LA MEMORIA DEL ESTUDIANTE MAIPUCINO RONALD WOOD  GWIAZDON

    A LA MEMORIA DEL ESTUDIANTE MAIPUCINO RONALD WOOD GWIAZDON

     

        

    Imagen :www.archivosradioeme.cl

     

          By Francisco Díaz Céspedes, Profesor y Escritor Maipucino  

     

    «A ESE BELLO LIRIO DESPEINADO»

    Leer, analizar, profundizar y reflexionar el escrito «A ese bello lirio despeinado» es condición suficiente para intentar comprender lo que es propio de la condición humana, tal como lo expresó nuestro escritor chileno Pedro Lemebel (1952-2015):

     

    “Quizás, sería posible rescatar a Ronald Wood(1) entre tanto joven acribillado en aquel tiempo de las protestas. Tal vez, sería posible encontrar su mirada color miel, entre tantas cuencas vacías de estudiantes muertos que alguna vez soñaron con el futuro esplendor de esta impune democracia. Al pensarlo, su recuerdo de niño grande me golpea el pecho, y veo pasar las nubes tratando de recortar su perfil en esos algodones que deshilacha el viento. Al evocarlo, me cuesta imaginar su risa podrida bajo la tierra. Al soñarlo, en el enorme cielo salado de su ausencia, me cuesta creer que ya nunca más volverá a alegrarme la mañana el remolino juguetón de sus gestos.

     

    Porque sería lindo volver a encontrar al Ronald en aquella comuna de Maipú donde yo le hacía clases de artes plásticas en la medialuna yodada de los setenta. Y él no estaba ni ahí con el arte, güeviando toda la hora, derramando la témpera, manchando con rabia la hoja de block, molestando a los más ordenados. Mientras yo trataba de enseñar el arte prehistórico, mostrando diapositivas. Mientras yo le daba con el arte egipcio, mostrando láminas de pirámides y tumbas faraónicas. Y el Ronald, insoportablemente hiperkinético, aburrido con mi cháchara educativa, lateado, estirando las piernas de adolescente crecido de pronto. Porque era el más alto, el pailón molestoso que no cabía en esos pequeños bancos escolares. El payaso del curso, que me hacía la clase un suplicio, rayándose la cara, riéndose de mi discurso sobre la historia del arte. Hasta que llegué al arte romano, al arte militar del imperio. Entonces, por primera vez, lo vi atento, mirando con asco las esculturas de esos generales, los bustos de esos emperadores, y los bloques de ejércitos tiranos.

    Por primera vez se quedó inmóvil escuchando, y yo aproveché esa instancia de atención para meter el discurso político, riesgoso en esos años cuando era pecado hablar de contingencia en la educación. Y el Ronald tan atento, participando, ayudándome en esa compartida subversión a través de la ingenua asignatura de las artes plásticas. Y luego, al terminar la clase, cuando todo el curso salió en tropel a recreo, al levantar la vista del libro de asistencia, el único que permanecía sentado en la sala era Ronald en silencio. ¿Y usted qué hace aquí? ¿Que no escuchó la campana del recreo?

    Y él sin decirme nada, me miró con esos enormes ojos castaños, estirándome la mitad de su manzana escolar, como un corazón partido que sellaba nuestra secreta complicidad.

    Desde aquel día, ese bello despeinado, no se perdía palabra de mi oratoria antimilitar. Oiga profe, me decía para callado, hay que hacer algo pa» que se acabe la dictadura. Algo estamos haciendo Rony, no se acelere. Mientras tanto, usted tiene que estudiar, dar el ejemplo, y no andar quebrando los vidrios de la inspectoría, ni menos hacerle muecas a la directora. ¿Me entiende? Y allí, en medio del patio pajareado de niños, lo dejaba pensando, rascándose la cabeza rubia que brillaba como una flama limona esas lejanas mañanas de cristal, a fines del setenta.

    Poco tiempo me duró esa estrategia de concientizar por medio de la historia del arte. Por ahí algo se supo, alguien escuchó, y sin mediar explicación tuve que abandonar las clases en esa comuna. Nunca más vi a Ronald Wood, jamás supe que pasó con él en los crispados años que vinieron. Nunca me enteré si también lo habían expulsado de ese colegio, al igual que a mí.

     

    Solamente el 20 de Mayo de 1986, me llegó la noticia de su asesinato en medio de una manifestación estudiantil en el Puente Loreto. Ese día, recién me enteré por la prensa que Ronald estudiaba para auditor en el Instituto Profesional de Santiago, que tenía apenas 19 años esa tarde cuando una maldita bala milica había apagado la hoguera fresca de su apasionada juventud. Ahí también supe que había agonizado tres días con su bella cabeza hecha pedazos por el plomo dictatorial.

     

    Aun así, por muchos años creí reconocer su risa en las bandadas de estudiantes que alborotaban el parque, las plazas, el río y la tarde primaveral. Creo que hasta hoy no me convenzo de su fatal desaparición, y lo sigo viendo florecido en el ayer de su espinilluda pubertad. Tal vez nunca logre borrar la sombra de culpa que me nubla el recuerdo de sus grandes ojos pardos, aquellos lejanos días de escuela pública cuando me regaló en su mano generosa, la manzana partida de su rojo corazón.”(2)

     

    El escritor chileno Pedro Lemebel rescataría y perpetuaría la historia de un estudiante, “común y corriente”, de los años 80´ del siglo pasado en su obra “A ese bello lirio despeinado”(3) . Alumno que se comprometía con el desorden en la sala de clases, y a la fatiga incansable de luchar por las clases: esa clase, no del colegio y/o del liceo, sino de la que se escribía a mediados del siglo XIX, y se fortalecería en la materialidad espiritual de las masas a lo largo del siglo XX. Y qué decir de los años 60´y 70´, cuando sin lugar a dudas, la “pisada del bototo” estaba prácticamente en toda Latinoamérica a través de la Operación Cóndor que se volvía insoslayable para quienes estuvieron presente en un pretérito nostálgico por querer hacer un intento de justicia en un futuro que pretende olvidar para no volver a recordar. Tan solo las letras de los viejos y nuevos libros escriben y re-escriben esta historia, para que sea conciencia eviterna de los que verdaderamente estudian.

    Mas el hecho repercute en la memoria colectiva de quienes han conmemorado al  Ronald, estudiante abatido entre gritos y disparos desorbitados para desorbitar a la masa, y expeler de la vida a la muerte, como un paso “cualquiera” en que “la prosperidad que más dura es la que vino despacio”(4). No obstante, la voluntad de libertad no estuvo en las cavilaciones de quien disparó o de por qué lo hicieron disparar esa maldita bala milica, un 20 de mayo de 1986, asesinando al Ronald en medio de una manifestación estudiantil en el Puente Loreto (19 años). El verdugo anodino que carece, inocentemente, la ignominia por no distinguir entre lo que es y no es, es responsable y culpable por las mejores de sus virtudes, castigándose(5) algún día en un juicio incierto, creyendo que “nunca mucho costó poco”(6). De modo que la memoria estará en los testigos, del ciudadano común y corriente(7), que deambula en la cotidianidad preocupado por un pasado viviente, cual reflejo es el silencio.

    RONALD WOOD  JÓVEN ESTUDIANTE MAIPUCINO

     

    Porque sería lindo volver a encontrar al Ronald en aquella comuna de Maipú, no de la forma física habitual en que nos observamos y nos contemplamos, sino por el  contrario cuya esencia es diferente a la que acostumbramos, tal como lo expresa en sus letras el cuarteto musical y maipucino Perro Muerto: “Sus ideales nunca traicionó (…) pensaba en algún día poder vivir, un sueño de armonía descubrir (…), pero el odio no lo permitió”.(8)

    El 23 de mayo de 1986, en la hornada de la mañana,  el locutor Sergio Campos de la radioemisora Cooperativa, anunciaría el deceso de Ronald Wood, señalando: “Acaba de fallecer Ronald Wood, queremos expresar nuestras condolencias a familiares, amigos y compañeros (…)(9)”. Posteriormente los diarios y luego los diversos medios de comunicación que se disuaden a medida que el tiempo transcurre, la transmisión de los testimonios de la familia, los relatos del sacerdote Roberto de la Capilla Cristo Vivo de 4 Álamos(10), de los amigos, de los cercanos que realizaron oraciones incontables para salvaguardar la vida del joven manifestante fueron insuficientes para recuperar la tan deseada democracia. Éstas no respondieron a la particularidad de cómo ocurrieron los hechos por los bárbaros del Estado. Sin embargo, perseveran hasta el día de hoy como una obligación de conciencia que no se discute(11) en aquellas prosas de logógrafos que requieren explicar con buen grafema la certeza de quien disparó.

    La memoria estaría presente, en los relatos del profesor e historiador maipucino Camilo Montalbán Araneda:

    “Comúnmente lo divisaba caminando por la Av. Segunda Transversal, desde la Villa Cuatro Álamos, hasta llegar  a la Av. Esquina Blanca para tomar la locomoción colectiva, en especial, las ya desaparecidas y míticas “liebres” Ñuñoa-Cerrillos, para llegar a su Liceo en el Camino a Melipilla: El Liceo Maipú. Alegre, desordenado, fachoso, inteligente lo vi deambular por los patios del Liceo Maipú. Su ascendencia extranjera se demostraba  en su facha, se diferenciaba  de los típicos rasgos chilenos (…). Su actitud  ante la vida, las inquietudes sociológicas e históricas demostradas en las clases de Ciencias Sociales lo hacían distinto. En esos años, los aires de resistencia y libertad ya se respiraban, como alumno tangencialmente en las asignaturas de filosofía e historia que demostraba sus inquietudes por la situación que estaba viviendo el país. En otras, se aburría o no estaba de acuerdo con  la orientación  de la enseñanza  e incluso con la personalidad de él. Por esta razón  muchos docentes calificaban a este  alumno como “conflictivo”, sobretodo profesores  partidarios de la dictadura que trabajaban allí, algunos cumpliendo siniestras funciones.

    En la década de los ochenta, los aires de protesta invadían el país y a Maipú también. El sector de Cuatro Álamos fue emblemático en ese despertar (hoy en día los héroes de ese sector  están cansados, viejos o muertos). Naturalmente en ese ambiente participó socialmente Ronald Wood y recibió sus influencias. Nunca supe si tenía alguna inclinación política y con qué tienda o sensibilidad era afín.

    Era un joven  con ansias de libertad. Egresó del Liceo y pese a los muchos pronósticos de algunos “viejos y viejas” del Liceo Maipú  rindió su PAA y quedó aceptado en el  Instituto Profesional de Santiago, hoy en día UTEM, en la carrera de Contador Auditor (…). Pese al tiempo, recuerdo  canallescos  comentarios cuando se supo de su muerte en el interior del establecimiento. “Ese niñito era muy desordenado” comentó una docente de Inglés; intentaba  justificar su muerte, muchos la miramos y nos alejamos de tan simiesco personaje”(12).

    TÍTULO PÓSTUMO PARA RONALD  WOOD EN LA UTEM

    La memoria de Ronald se plasmaría, años más tarde, en el Salón de Honor de la Universidad Tecnológica Metropolitana (Ex Instituto Profesional de Santiago, IPS) en donde Ronald miró con esos enormes ojos castaños el recibimiento de su Título Póstumo de Contador Público y Auditor a la familia Wood Gwiazdon, un miércoles 5 de diciembre de 2018. El Rector, Luis Pinto Faverio, mencionó: “hemos querido saldar una deuda histórica y a la vez realizar un acto de justicia y reparación, con quien fuera uno de nuestros estudiantes, que no tuvo la oportunidad de concluir su ciclo formativo, porque en medio de la violencia que imperaba en dictadura, fue “muerto por la acción de los agentes del Estado, que violaron su derecho a la vida”, tal y como señala el Informe Final de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación”(13).

    La violencia y otros males es “lo que mejor existe en nosotros, es lo que no podemos conocer. Cada nación posee su propia hipocresía, a la cual llama ´sus virtudes´”(14). Virtudes que no están en la capacidad consciente, porque efectivamente  los seres humanos no racionalizan y no  empatizan con el dolor ajeno, y por tanto decaemos y volvemos a caer en el pesimismo del filósofo alemán Arthur Schopenhauer (1788-1860), y “que no debe ser entendido preeminentemente como la ausencia de esperanzas en el futuro, sino como una actitud negativo-crítica, de rechazo al mundo y a la vida”(15).

    (más…)

  • Y con el libro: “Chile y Darwin: La respuesta al evolucionismo desde 1869” damos la bienvenida al mes del libro

    Y con el mejor de los éxitos, fue lanzado el libro “Chile y Darwin: La respuesta al evolucionismo desde 1869”, que ya está a la venta en las diferentes librerías del país, entre las más acentuadas se pueden apreciar, la librería Antartica y la librería del Fondo de Cultura Económica. El lanzamiento se realizó el viernes 27 de marzo a las 12:30 horas en la Facultad de Administración y Economía de la UTEM, ubicada en Av. Dr. Hernán Alessandri #644, comuna de Providencia.

    Con una alta audiencia y muy intelectual en sus materias académicas se publicó el libro, pero lamentablemente, no pudo asistir al encuentro el destacado escritor y profesor titular emérito de la Facultad de Artes Liberales, University of Southern Indiana (EE.UU.), el Dr. Guillermo Latorre C. No obstante, el ensayista, poeta y académico de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), el Dr. Zenobio Saldivia M. mencionó: “Esta exuberante investigación permitirá despejar ciertas dudas históricas en torno al trabajo del naturalista inglés, y de cómo los científicos chilenos a fines del Siglo XIX no se enfrentaron virulentamente entre ellos, ya que fueron muy cuidadosos, seguramente porque muchos de ellos eran protestantes y no deseaban enfrascarse en una inestable mayoría católica, debido a que dependían de instituciones recientemente creadas por el Estado chileno. En estricto rigor, la reflexión que no ha sido fácil de sobrellevar, si no es por la constancia investigativa.
    De modo, que intento día tras día, transmitirles a mis estudiantes.”

    De lo anterior, es una acción completamente tangencial en relación al mes del libro, celebrado el 23 de abril, como un día efimero, cuyo nombre es “El día mundial del libro”. En este esperado día, los colegios de todo Chile realizan diversas actividades para conmemorar significativamente el lenguaje y la literatura. Puesto que, en un contenido general se recuerda la muerte de los escritores más reconocidos de la literatura universal: Miguel de Cervantes y Saavedra (Español), William Shakespeare (Inglés) y el Inca Garcilaso de la Vega (Peruano). Si bien es cierto, la celebración del “día mundial del libro” surgió a partir de una iniciativa de la UNESCO en el año 1995, con el objetivo de valorizar los libros y sus autores, estimular el gusto por la lectura, fomentar la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual a través del derecho de autor. Desde ese año se ha masificado la celebración en diferentes países alrededor del mundo, dada la importancia de la lectura para el desarrollo de la cultura de cada nación por medio de sus autores y lectores.

    En síntesis, el lanzamiento del libro y a vísperas del “día mundial del libro”, el Dr. Zenobio Saldivia Maldonado y otros escritos reconocidos de este país tendrán la oportunidad, posiblemente, de visitar ciertos establecimientos educacionales de Santiago y de regiones de todo el país, con la intención de incitar a la imaginación y a la investigación en las nuevas generaciones, que están espectantes por las letras, ya que un sin número de profesores fortalecen la lectura en sus aulas, tanto del leer y del comprender cualquier relato que les sean beneficioso en la creación de la prosa y del acto de hablar.


    Acerca del autor

    Francisco Díaz Céspedes
    Francisco Díaz Céspedes, es Profesor y Magister (c) USACH

  • Francisco Díaz, articulista en la Revista Thélos de la UTEM

    Francisco Díaz, articulista en la Revista Thélos de la UTEM

    La Revista Thélos de la Universidad Tecnológica Metropolitana, dirigida por el Director y Representante Legal Sr. Luis Pinto Faverio, Rector de la UTEM y el Director de la revista Sr. Zenobio Saldivia Maldonado, Dr. En Estudios Americanos (USACH), Académico e Historiador de las Ciencias en Chile, y su Comité Editor, Sra. Ana Gavilanes B. (Santiago, Chile), Egidio Torres C. (Santiago, Chile), César Cerda A. (Santiago, Chile), Jerônimo Freire (Natal, Brasil), Carlos Eduardo Maldonado (Bogotá, Colombia), Santiago Ortega G. (Lima, Perú), y Jesús Antonio Ramírez V. (Lima, Perú), presentaron su volumen Número IX, con la intención de difundir algunas de las investigaciones más recientes, y de compartir trabajos interdisciplinarios en los diferentes campos de las Ciencias Sociales.

    El Mg. Francisco Díaz Céspedes, maipucino por más de 27 años, participó como articulista con el título: “Francisco José de Caldas y Tenorio: Un criollo científico e ilustrado”. En el que trata, “que el Nuevo Reyno de Granada es la tierra de los ápices de la Ciencia y de los pensamientos Ilustrados. Un joven novogranadino se destacó en estas áreas. Más conocido como el sabio, discípulo del maestro español don José Celestino Mutis y Bosio. Francisco José de Caldas y Tenorio experimentó las acciones más idóneas del progreso científico y político de América Latina, dejando un legado para los próceres y mártires de las colonias independentistas que lucharon frente a los dominios y las apropiaciones coercitivas de la Corona Española a inicios del siglo XIX.” El artículo puede ser descargado en http://thelos.utem.cl/ o en www.peip.cl

    Entre otros apartados de la Revista Thélos, se pueden encontrar: “Primera filosofía de Wittgenstein: un análisis desde el lenguaje cartográfico” (Por el Dr. Pablo Azócar Fernández.); “Vínculos Interpersonales Trasandinos: historia de un proyecto de treinta años de integración intelectual y educacional (1984-2014)” (Por la Dra. (c) en Educación; Past Presidenta y Consejera Fundadora Jornadas Trasandinas de Aprendizaje; Presidenta y Fundadora FECIL., Fundación para la Educación, Cooperación e Investigación Latinoamericana.); “Uso de TIC y estrategias en el aprendizaje de inglés en la UTEM: marco conceptual” (Por la Mg. Gemita Flores Cortés, Mg.

    Carmen G. Hadermann Bofill, y la Mg. Maria L. Osorio Rivera.); “Ciencia y educación en los Liceos en Chile durante el Siglo XIX (2da. Parte y Final)” (Por el Mg. Egidio Torres C. y el Dr. Zenobio Saldivia M.); “Satisfacción personal-nacional e inseguridad ciudadana en jóvenes del andes peruano” (Por Dr. Walter Cornejo Báez.); “Aprendizagem e autoria em ensino de Física: análise de um modelo de engenharia e gestão do conhecimento, aplicado no Instituto Tecnológico de Aeronáutica (ITA)” (Por el Dr. Cassiano Zeferino de Carvalho Neto y el Dr. José Silvério Edmundo Germano.); y “Ensinar menos ciência e mais sobre a ciência: a promoção do desenvolvimento de competências científicas” (Por el Licenciado Jorge Fonseca e Trindade.) Además de notas, eventos destacados, y reseñas bibliográficas.

    En síntesis, la Revista Thélos de la UTEM fundamenta las bases necesarias para una mejor revisión de los conocimientos sincronizados en las disciplinas de estudio, tales como, Educación, Política, Historia de las Ciencias, Historia de las Ideas… Y que a su vez, puedan ser ampliadas y gestoras de nuevos procesos de enseñanza-aprendizaje entre profesores y estudiantes de Chile, América Latina y otros continentes del globo. Véase en http://anexoprensamerica.bligoo.cl/ZENOBIO
    De este modo, se invita libremente a dar lectura a los artículos señalados y otras versiones anteriores.