Comparte en redes sociales las publicaciones de Radioeme de Maipú

arduo...trabajo docente

Como todos sabemos el día jueves 3 de marzo ingresaron en su totalidad todos los estudiantes escolares a sus respectivas unidades educativas. Muchos apoderados piensan que las instituciones educacionales ya están en óptimas condiciones luego de dos meses de vacaciones –aproximadamente-, pero lo que realmente sucede es que los docentes en las dos primeras semanas de clases están viviendo un arduo proceso de adaptación curricular-administrativo, y a esto de sumarle la observación de grupo-curso con respecto al comportamiento y la disciplina.

Si bien es cierto, los profesores y las profesoras comienzan el año escolar con la mejor de las expectativas, puesto que el merecido descanso les permitió reflexionar su práctica y vocación pedagógica, lo que no es sencillo para muchos maestros cuando llevan más de 7 años de profesión.

Las dos primeras semanas de marzo trae consigo para los profesionales de la educación acciones muy demandantes, tales como:
1.- Llenar libro de clases, con todos los datos por haber del alumno; y por lo general, la matrícula por curso supera los 35 alumnos.
2.- Tomar la evaluación diagnóstica, revisar y retroalimentar los contenidos que no fueron aprendidos por los estudiantes el año recién pasado.
3.- En el caso del profesor jefe, éste debe orientar a los educandos frente al Reglamento Interno del Establecimiento y de re-solucionar ciertos conflictos que quedaron pendientes entre los alumnos –año 2015-; es decir, enfatizar la “Convivencia Escolar”.
4.- Planificar clase a clase ante la primera unidad, que comienza a partir de la segunda semana de marzo, con sus objetivos y estructura, más la evaluación sumativa de ésta.

En síntesis, todas estas acciones demandan un tiempo que dura más que la misma jornada laboral del día. Los profesores y las profesoras deben seguir trabajando en casa con una constancia que les impide dormir tranquilamente junto a sus amados y sus amadas, y de controlar una ansiedad por el deseo de querer organizar el tiempo para realizar sus quehaceres personales.

Por lo pronto, el buen docente cumplirá de forma eficiente sin costo alguno para no incurrir en falta frente a sus alumnos y a sus apoderados, pero estos últimos cuánto más lo seguirán criticando por mostrar un atisbo de su metodología de trabajo. Es de esperar que los padres y las madres tengan paciencia para que el profesional pueda articular el inicio de año escolar 2016 como corresponde, y que a su vez logren tener un compromiso con sus hijos para facilitarle un poco el labor del profesor, ya que éste no puede cumplir los oficios de una niñera, sino mejor dicho: ser el verdadero camino del sin luz (alumno) para que a final de año sea luz.

francisco Díaz
Acerca del autor
Francisco Díaz Céspedes, es profesor y Magister en Educación (c). USACH.

A %d blogueros les gusta esto: